Si escalas un bootcamp, plataforma de curso online o programa de formación continua en el mercado español, conoces la doble carga: el coste publicitario por inscripción ganada — en marketing se llama enrollment-CAC — sube cada año (en bootcamps suele situarse en un rango alto de cientos a varios miles de euros por inscripción), y al mismo tiempo cada inicio de curso (cada nueva cohorte) corre en un ritmo de 8–12 semanas con push de marketing propio. No tienes una campaña al año, tienes 4–6 mini-lanzamientos paralelos.
Plus: no vendes software, vendes una decisión de carrera. Tiempo de consideración largo, mucha comparación con competencia (Le Wagon, Ironhack, GoStudent, GrowPro etc.). Tu audiencia necesita pruebas — historias de alumni, datos reales de inserción laboral, perfiles de docente creíbles. El stock-marketing genérico no rinde.